Días de escuchar mucho lo del “nuevo curso”, “ya se me han olvidado las vacaciones”, “ha vuelto todo el mundo”, etc. Yo llevo trabajando desde principios de agosto, pero noto “la vuelta al cole” en algunas cosas. La hasta ahora relativa calma horaria, se acabó. Tengo jornada intensiva hasta el día 15, pero como si nada: son las 18:30 y estoy en la ofi.
- Si, pero estás ecribiendo el blog – dirás tu.
- Ya, pero porque tengo que estar aquí para unos temas y unas cosas – te responderé.
Luego lo de los coches. Ya tardo lo de siempre en ir de un sitio a otro, y se acabó el aparcar gratis por las tardes. Bueno,se acabó el aparcar en la calle en general. No sé, me estoy empezando a cansar un poco del tema coche. Lo mismo, al igual que he dejado de comer con ojos y comprar cosas hechas con piel de cadáveres, un día cojo agarro y vendo el coche; me paso a la moto, que ahora la uso sólo por lo que viene siendo el centro. Lo del transporte público no sé… no me atosiguéis, los cambios radicales los hago poco a poco…
Y ahora en un rato retomo el diván. Contenta estará mi analista, que me he portado mazo bien estas vacaciones.
El finde ha sido raruno y divertido. El viernes fui del gym al cine con Tugramola, a ver “El Caballero Oscuro”. Fenomenal, guapísima. No es un género que cultive yo mucho, pero quise ver a Heath Ledger, y está que se sale. Supongo que será Óscar, y si no deberían darle algún premio póstumo. Es una pasada. Por lo demás la peli bien, no sé, un poco muy sesuda para ser un divertimento, y muy larga. ¿Que no véis que las pelis no pueden durar más que una vejiga? La explosión del hospital, una maravilla.
Llevo retrasillo en esto de hablar de cine: he pasado comentar un par de pelis; ya veré, si eso.
Llevé a su casa a Tugramola, que trabajaba al día siguiente, y quedé con Miramos (antes Miguelatos) y Jaflor, en un bar gaylor nuevo en uno de esos nuevos barrios gaylor periféricos de Fumanchueca (a la vuelta del The Angel). Iba yo en mi Poyota, y en Santa Bárbara me para la poli para un control de alcoholemia, te lo puedes creer.
- Cero coma cero – le dije – Soy abstemio total.
- Cero coma cero, efectivamente – dijo el agente de la ley.
Pero hete aquí que además te hacen sacar todos los papeles: permiso de circulación, impuesto de tracción mecánica, la tarjeta del coche, el carnet de conducir, y el seguro… Ay, el seguro… Tenía el papel verde ese, la carta que dice que estás asegurado, con la fecha correcta, pero con un mardito sello rojo que pone que sólo vale con el recibo del banco… Pero, pero, mi banco ya no manda papelotes por correo, ¡semos ecologistas!
- Pero te lo debes de imprimir y llevar en el coche.
- Aha.
O sea que multa, o como se llame, que cuando me llegue a casa tengo que ir a Tráfico con la cosa impresa. Stupendo.
Fuimos al bar este que decía, Babylon, que pensarán que estamos en “Queer as Folk” o algo. Hicimos risas, y charlotié con algún personaje relevante del mundo gaylor, y luego fuimos a otro garito, Studio 54, que no había ido nunca, ni creo que regrese. Al rato nos dispersamos.
El sábado, pisci, y después del gym quedé a cenar con Equis, que me invitaba gentilmente, muy rico todo, en un vegetariano que me mola, La Isla del Tesoro. Luego al Pause, que vino un amigo suyo, que si repito ya le pondré nick, y fuimos al Enfrente. Estábamos dudosos, pero al final nos animamos y fuimos al Cool, sólo Equis y yo, que es que nos apetecía hacer cosas de vigoréxicos.
El portero nos dice:
- ¿Sabéis de qué va la sesión de hoy?
- Si, claro… – y dudo un poco, a ver si va a ser de escatología o sadomaso o algo así – O no, no sé, ¿qué es?
- Es una sesión… gay.
- Pfffff….
Obvio, qué va a ser. Bueno, el Stardust los viernes en esa sala no es tan gay, pero es gay, o no, no sé, en cualquier caso, ¿me confunde con un hetero o qué? Eso lo dije en voz alta, que el otro portero se reía. Pero no se queda ahí la cosa: según entramos, unas borrachas se me medio tiran encima diciendo:
- ¡Tienes drojaaa??… ¡Aajhjjj jajajaja ja!
Y me quedé un poco preocupado. ¿Puede que en un momento dado tenga yo pinta de camello hetero? ¿Será posible? ¿O es que la gente está fatal? ¿Tendré que revisar mi estilismo? Voy a darle una vuelta al asunto…
Total que lo pasamos bastante bien, parriba pabajo, que arriba pincharon La Casa Azul y todo. Nos reímos bastante rebautizando a algunos/as, y me encontré con conocidos, como ser Touny Tornado y marido, que mejor no digo nada… jeje…
No nos fuimos muy tarde, no estaba yo ligón como otros días de este verano (es decir, no me ligó nadie), pero así y todo el domingo dormí mil, hasta tarde. Quedé por la tarde con el Xabi, recién vuelto de sus vacas escandinavas, por Callao, que yo tenía que hacer unos trámites, y nos encontramos con Lapicero, que hacía mucho que no lo veía. Luego fui con Xabi a La Casa Encendida; habíamos quedado con Equis, que yo había pillado, previsor, unos días antes, 3 entradas para lo de la terraza de verano, que era el último día: Prins Thomas, el de Lindström & Prins Thomas. Qué buen rollo, qué buen ambiente, que bien todo. Planazo dominical.
Equis se fue por ahí, que había quedado, y fuimos el Xabi y yo a la terraza del turquito a cenar un combinado vegetariano, y a ponernos al día, que él y el Depard se vuelven a marchar. Hablamos de amores y cosas por el estilo, y estuvo muy bien.
Después viene esta semana, que ya ves.