…la vuelta. Estoy otra vez sumido. Una vez más, yo (¡yo!) me quedo sin palabra. Sin palabras públicas por lo menos.
Me da pena y rabia pero ahora mismo voy a preservar el empuje que me queda para atravesar esta temporada sin añadir esfuerzos mentales. Necesito vaciar la mente, y eso a veces es como recoger la casa. La mejor manera de limpiar es no ensuciar. La mejor manera de vaciar la mente es no llenarla.
Que no suene mal, en el fondo estoy bien, y, un día, ya verás, todo va a estar mejor.
Hasta que pueda.