No hay lugar como el hogar (y no hay que volar)

Iba ayer al mediodía en mi coche, a comer, y puse las noticias de Radio 5. Justo antes del boletín de las 15:00, dicen que tienen una noticia de última hora: al parecer, se había salido de la pista un avión en Barajas. No tenían más información, ya si eso dirían “si había algún herido” (sic), o qué.

Sigo con mis menesteres, y de vez en cuando pongo la radio o miro Internet. Como a las 17 hs dicen 7 muertos. A las 18, 40. Y así. Hasta que por fin, por la noche, dicen lo que ya se sabía: han muerto casi todos.

Entiendo que los medios quieran evitar el sensacionalismo. Entiendo que hasta que no se ve un cadáver, no se puede contabilizar un muerto. Pero hombre, el avión llegó a despegar y cayó desde unos 200 metros, y explotó con 15 toneladas de combustible… Eso, se mire como se mire, no es una “salida de pista”…

Lo que no entiendo es cómo los informativos, por prudentes, acaban siendo inexactos, confusos. Y si consideramos que cualquiera que esté cerca puede deducir, desde un primer momento, la magnitud de los hechos, acaban siendo casi mentirosos. Vale que es sólo durante unas horas, pero aún así; seis, siete horas, me parece mucho.

Ahora viene la parte más acojonante: cuando empecemos a saber los pormenores sobre el mantenimiento de los aviones, en general, y lo que ocurre con los mecánicos y el expediente de regulación de Spanair.

(Punto aparte al margen: sé que al español medio le cuesta pronunciar la ese líquida; lo más normal sería que diga “Espaner”… ¿pero por qué coño dirá alguna gente “Hispaner”? Y dentro de esa alguna gente incluyo a la mismísma ministra de Fomento…)

Spanair es, o por lo menos era cuando yo produje varias campañas para ellos, una empresa horrorosa. No entraré en detalles, que aún trabajo en la misma agencia (aunque desconozco si siguen siendo clientes), pero cuando aún SAS no tenía la totalidad de la empresa, su dueño fundador en Palma de Mallorca (No Name, ojo al Google) la dirigía desde el caciquismo más casposo, de manera déspota, tirana, racista, rodeado de una corte surrealista de siervos que… ostras, si dije que no iba a entrar en detalles.

Desde siempre me pareció una empresa mal llevada, impuntual, con las peores salas Vip que he visto nunca, pésima atención al cliente, con unos vales absurdos de canje para vuelos muy retrasados con unas condiciones imposibles, una de las peores bromas de la aeronáutica.

Con todo esto, no me quiero ni imaginar los pormenores que pueden llevar a que los pilotos tengan que completar el trabajo de los mecánicos, como ha trascendido, o que un avión que aborta un despegue por un fallo técnico (y así lo cuentan a los pasajeros) vuelva a despegar al momento, sin plantear un cambio de aparato (aunque aquí imagino que entran en juego más partes además de la compañía).

No tengo miedo a los aviones, en general, sólo lo típico cuando hay mucha turbulencia. Y un poco, a veces, al aterrizar. Siempre supe que es mucho más peligroso el despegue, por la velocidad y por tener los depósitos de combustible llenos. Ya ves si es peligroso. Cuando fue lo del Concord, que también fue al despegar, pasé un tiempo un poco acojonado, me venía un susto como un flash al despegar. Después se me pasó.

Pero no sé. Estoy bastante hasta los cojones del tema viajes, en general. De un tiempo a esta parte, con mi vegetarianismo, empecé a vislumbrar trampas capitalistas en las que estamos inmersos, de las que todos sabemos, pero ahora las veo más claras, las siento tan obvias. No es normal que un burgués medio (pequeño pequeño) viaje en 10 años más que Humboldt en toda su vida. Esto no es la democratización del turismo: esto es consumismo salvaje. No es normal lo de la industria aeronáutica, los aeropuertos, el maltrato al que son sometidos los pasajeros con el overbooking, los retrasos, los controles de seguridad, inmigración, etc… Esto no fue siempre así; aún recuerdo cuando volar era un momento especial, y las compañías se ocupaban de que te sientas especial, bien atendido, bien comido. Y no es algo que cambió con el 11 S, el declive empezó bastante antes.

Hoy, ahora, por todo esto y por cansancio, deseo que la gente (yo el primero) entre en razón y se de cuenta de lo absurdo que es el deseo de viajar porque si, porque todo el mundo lo hace. Hay un libro de Alain de Botton, “El arte de Viajar”, que va sobre eso, sobre la mentira de los viajes. El tema es extenso para seguirlo en este mismo post, pero estoy seguro de que si más gente se quedara en su casa, en su ciudad, y la gente viajara solo lo indispensable, el negocio se reduciría lo suficiente como para que todo este delirio (mortal a veces) vuelva a una cierta normalidad…

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8 comentarios to “No hay lugar como el hogar (y no hay que volar)”

  1. J.J. Says:

    Es que si te dedicas a dar noticias, “deducir” en voz alta es muy peligroso. Y más en un asunto que -incluso en los primeros momentos y sin demasiados datos- sabes que va a crear mucha angustia y desasosiego cuando las autoridades empiezen a facilitar cifras sobre el recuento de cadáveres. Yo prefiero que se pasen de prudentes que de amarillistas, que para eso ya tenemos a Telecinco & Co. Espero que en el IFEMA anden con cuidado y no tiren a la basura una pierna chamuscada que les descuadre el recuento, porque me veo a los de ‘Podría Estar Pasando’ o algún acólito subcontratado de Hillary Pino haciendo un speech desde dentro del contenedor sosteniendo “la piennna”. Además, aunque haya sido un accidente, en este tipo de sucesos siempre se analiza -a veces sin venir a cuento- el papel de las autoridades: “que si esto no está bien regulado, que si alguien no ha inspeccionado lo que tenía que inspeccionar, que en no se qué país esto se controla mucho más…” y no olvides que “Radio 5 (pausa enfática) Todo Noticias” es un medio oficial y oficialista…
    Ains, de Spanair era el avión en el que volé por primera vez, a los 17. Fuí a visitar a mi hermano y estaba yo “to’ emocionao” con la experiencia aeronáutica. Era un artefacto pequeñujo que no me inspiraba ninguna confianza y después de tanto rollo, tanto consejo y tanta espera antes de despegar, no estuvimos ni 15 minutos en el aire: era un vuelo Alicante Ibiza. No me supo a nada, mu’ corto.

    En cuanto a tu teoría sobre la falsa democratización de la aviación comercial y el consumismo “viajeril” seguramente tienes razón, no tengo argumentos para llevarte mucho la contraria porque he viajado menos que Natascha Kampusch, pero me parece un planteamiento demasiado elitista. Democratizar lo que sea siempre lo vulgariza, lo masifica y le roba un poco o le rebaja el espíritu y la esencia, pero aun así yo lo prefiero. Antes del consumismo salvaje, volar y viajar era especial, tu médico te atendía de forma especial, leer la última novedad literaria era especial… pero para cuatro gatos: los cuatro que podían viajar, los cuatro que sabían leer y escribir o los cuatro que tenían acceso a la atención médica. Ahora es todo más vulgar y más como a granel: overbooking, ADESLAS Dental, desesperación en “URGENCIAS” o descubrir con estupor que en el escaparete de una librería compiten encarnizadamente… no se… ‘Yola Berrocal: su verdadera historia’ o ‘Aramis: Biografía no autorizada de una putónnisa”… Pero -ya te digo- yo lo prefiero así, sin todo este salvajismo y esta chabacanería, gente como yo no debería salir jamás de su aldea, ni saber escribir su propio nombre, ni superar una esperanza de vida de 45 años como te venga una simple apendicitis, que entre el sacamuelas y la curandera se convierte en peritonitis y al final, como decía mi abuela: “S’ha muerto del mal del Miserere”…

    xD. Qué comentario más largo, más estomagante y más sombrío. Está claro que sintetizar no es mi fuerte…

  2. almejita Says:

    yo soy rara y prefiero viajar en coche, para aprovechar el viaje y ver más cosas. para algunas cosas es una paliza, pero lo disfruto más. no entiendo ese estrés por estar en 19 sitios tu semana de vacaciones y no poder parar ni un momento a disfrutar del sitio. lo que me hubierna gustado los viajes del siglo xix…

  3. Telecine Says:

    jj definitivamente, deberías hacerte un blog. Dos cosas na mas: la palabra “democracia” y toda su familia se utiliza a menudo como excusa moral por el liberalismo para ampliar mercado. Crear necesidades y financiarlas. Yo no pretendo elitismo: la mayor parte de mis viajes son por trabajo y no me los pago yo. Defiendo que la gente viaje porque tenga que hacerlo, incluyendo que lo considere una diversión como una necesidad, pero que reflexione mucho y pregunte a los que viajan y seamos todos sinceros: mucha veces, lo único que te traes de un viaje, son fotos, y algún que otro disgusto. El que pueda y quiera y se lo pueda permitir sin endeudarse hasta las cejas, que salga de su pueblo, pero habría que ver cuántos de los que salen realmente ganan algo, o por lo menos preguntarse si no se puede alguien quedar en su pueblo y ser tan feliz como el que se ha traido una malaria del trópico. Probablemente alguien de una aldea encuentre más respuestas en la ciudad cercana a la que llega en tren o autobús, que en la otra punta del mundo. Lo que dices de la medicina es cosa tuya, yo deseo una medicina gratuita, universal y de calidad. En fin, que si la felicidad fuese tan fácil de encontrar otro gallo cantaría; nos ponen zanahorias para esclavizarnos en una pseudodemocracia burguesa, una dictablanda salvajemente capitalista, que vuelve más paleto y borrego al desfavorecido y al contrario de lo que dices, encarece el lujo. El lujo puede ser algo muy sencillo, es cuando ese lujo sencillo se menosprecia y se manosea que los consumidores y proveedores de lujo van más allá. Eso para mi no es progreso.

    alme! Vivan los raros… A mi me encantan las vacaciones en coche.

  4. ohm Says:

    [i] qué guays los comments de jj ¿no? son tope metablog, casi como leer 2 blogs en 1. muy a favor

    [ii] lo del maltrato es cada vez más bestia. a mí me tuvieron en munich o en frankfurt [ni me recuerdo ni quiero] 4h. como en la cárcel, una vez que pillé nyc con lufthansa [never more] porque según ellos mi pasaporte llevaba numeración de pakistán [¿?]. 4h. sin mear, sin un pitillo, como si fuera un criminal… no me pidieron ni disculpas

    [iii] reconozco que a mí me pone muy mucho lo de viajar, y como a veces es un poco sin venir a cuento, pues me busco excusas: que si la expo de gilbert & george o tal concierto de radiohead… pero si que es cierto que lo peor de cualquier escapadita es, últimamente, el puto viaje de avión

  5. laura Says:

    Qué más puedo agragar. Todo lo que decís me viene como anillo al dedo como excusa: me muero de miedo de viajar en avión, me parece tan antinatural, y bueno, para qué te voy a contar si ya sabés.

    Me acuerdo que cuando fui a París, en medio de una cola laaaaaarga para subir a la Torre Eiffel, y la gente a las puteadas con máquinas de fotos , disfrazados de “soy turista” miles de japoneses, hombres sin trajes y con bermudas y sandalias y gorritos y viseras y filmadoras, y yo pensaba ¿qué hago acá? ¿qué necesidad?
    Me gusta conocer lugares, pero soy pésima turista.

    Definitivamente esto de los aviones me tiene cansada, y ya debería tomar yo una decisión de volar o no volar más y dejar de planteármelo cada vez, cada vez, cada vez.

  6. Telecine Says:

    ohm qué fuerte tu momento Antonio Canales, me pasa eso y me cago. Y si, habrá que viajar en barco, o algo… Ah no, que también se han masificado los cruceros, y atambién se hunden…

    lau, jaja, un poco leés lo que te viene bien eh! Visitar a seres o acompañar por trabajo a tu marido o conocer las dos o tres ciudades del mundo que hay que conocer, queda excluido del viaje al pedo. Eso es necesidad. Creo que volar es seguro, más que muchas cosas que hacemos sin miedo, y que la fobia a los aviones es eso, una fobia y se puede tratar. Eso es el lado personal. Lo que digo es que los quilombos de los aeropuertos y del mantenimiento de los aviones, etc, está ocasionado por el gran negocio que es el de los viajes, y que eso hay que acotarlo.¡¿Pero vos volá, ché!

  7. marietta Says:

    Telecine, de lo más lúcido que he leído estos días, ademá de verdá.Por dios! que las cadenas están haciendo simulaciones absurdas y creando un alarmismo también absurdo.
    Yo nunca he tenido miedo a volar, crucé el charco con cuatro años y a partir de ahí de siempre he disfrutado con eso, pero como dices tú, eran otros tiempos y el trato era distinto. Yo me acuerdo en los vuelos largos que los de Iberia nos daban puzzles y cacharritos para entretenernos, que una ya tiene una edad, oiga.
    Has hecho que reflexione sobre las razones que me llevan a viajar, y en mi caso creo que lo tengo bastante claro, y que lo hago bastante racionalmente, de momento. Y desde luego coincido contigo en que ahora mismo esto es una moda y consumismo puro y duro, lo mismo que te compras un colacao en el Carrefour te pasas por la agencia al salir de la caja y en 15 días te liquidas un Madrid-Londres-NY sin despeinarte, para hacerte las afotos, el vídeo , y dar la vara después a los amiguetes que tengan la santa paciencia de soportarlo(yo noooo).
    De todos modos no hay que olvidar que hay mucho inmigrante que la única manera que tiene de volver al país a ver a la family es el low cost.Y esta es una parte del negocio que pesa mucho.
    Sobre el medio de transporte a mi me gusta cualquiera, yo disfruto conduciendo hasta un pueblo cercano y tirando unas fotos y tomándome una cerveza en el puerto, pero para viajes más largos en coche necesitaría unas vacaciones más largas y de momento no es posible.
    Una opción que me parece muy interesante y a veces muy baratuni y sin molestias de espera es el tren. Un ejemplo, el año pasado me vine de Bruselas a París por 25€ leuros, sin demora, sin controles de seguridad y sin facturación, todo limpísimo y rapidísimo y entre hombres de negocios que estaban como un queso.
    No se, el tema da para muchas reflexiones más; a mi la verdad que me gusta viajar en coche, en tren , en avión , en bicicleta, en tooooooodooo y conocer sitios con calma, dejándome llevar y evitando masificaciones, por eso suelo viajar cuando casi todo el mundo ha vuelto, e incluso así a veces es difícil de evitar.
    Por aquí todavía estamos emocionalmente muy afectados por el accidente, hoy vuela mi hermana y no puedo dejar de pensar en eso, cuando jamás me he preocupado ni me ha afectado lo más mínimo…
    Me voy en septiembre y espero que de aquí a allá no me termine contagiando de toda está histeria colectiva infundada que están creando ciertos medios y personas.
    Ojalá todo se resuelva rápido y de la manera menos dolorosa para las familias.
    Un abrazo

  8. Telecine Says:

    marietta, los viajes para reencontrarse con seres queridos los considero también de necesidad… Mi crítica es hacia esa idea generalizada de que si te vas a otro lado vas a ser más feliz: pos no, si algo te impide ser feliz, te lo llevarás contigo. Algo así.

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