Mente-tris

beth_tetris

Tengo un patrón que tengo de siempre, que es dos en uno: virtud y defecto. Vamos a llamarlo “mentalidad productiva”, que por algo soy productor, aunque no sé bien si fué antes el huevo o la gallina, es decir, si soy productor por mi mentalidad productiva o si tengo mentalidad productiva porque soy productor. Viva el trabalenguas.

Todo buen productor planifica con antelación, piensa por delante. Se anticipa al siguiente paso, prepara lo que se pueda necesitar, y toma precauciones por lo que se pueda torcer. Ha de aprovechar los recursos (materiales, y no materiales, como ser gente y tiempo), y hacer que todo fluya como un mecanismo bien engrasado. Para que nadie sienta que falta algo, para que no haya tiempos muertos, debe estar pendientes de todos para que cada uno se pueda dedicar a lo suyo.

Hasta ahí todo bien. En el trabajo algunas veces se consigue mejor que otras, no siempre está (afortunadamente) todo en mis manos, y es bueno no obsesionarse ni tomarse la responsabilidad excesivamente a pecho. El lado malo surge cuando eso se traslada a la vida privada. En el día a día también tiendo a querer aprovechar el tiempo y el espacio al máximo. Y lo paso peor cuando más trivial es todo.

Por ejemplo, tengo que ir a una cierta zona de Madrid, y enseguida me saltan todas las alertas de cosas que tengo pendientes en esa zona. Ya que voy a terapia paso por la tienda de deportes de la esquina a por los guantes del gym y a la farmacia de al lado, y al salir voy al super. Entonces me conviene aparcar ahí, aunque ande un poco más, así a la vuelta ya estoy donde el coche. En teoría todo bien, pero en la práctica, a muy poco que me retrase al salir del curro, o un pequeño atasco (estoy empezando a hartarme mucho del tráfico, algo se está gestando en mi interior al respecto), se traduce en que acabo corriendo con la lengua afuera, sin poder hacer alguna de las cosas que no tenía por qué hacer desde un principio, que era sólo una idea pero ya se había convertido en un mandato que si no lo hago todo, mal.

Ejemplos como éste, mil, pero lo gracioso (es que ya me río de mi mismo, qué remedio) es cuando en casa tengo que ir, un decir, de la habitación a la cocina, agarro otra cosa que tengo que llevar al estudio o al salón, y en el trayecto dejo una cosa en un sitio en lugar de otro y tengo que volver como pensando “ya estoy perdiendo el viaje one more time”… ¡de loca!

El resultado es que mi mente se convierte en una especie de Tetris, donde tengo que encajar las piezas con la aparente intención de ir avanzando, quitando filas y ganando puntos. Igual que en el juego, vale, voy haciendo cosas bien, pero según avanzo todo se acelera, las piezas empiezan a no encajar y a caer de cualquier manera. Yo me acelero, me obsesiono, y me irrito, hasta el game over. Creo que con todo esto me coloco en una situación conocida, un patrón muy repetido, que no me gusta pero es familiar. Entretiene enervando, como el Tetris (por cierto, qué nombre tétri-co, y te tris-te). Un juego que hace sentir que se está haciendo algo, cuando en realidad se está rellenando de la vida de actividad frenética intrascendente.

Y ya no. Me doy cuenta de que hago así las cosas, de hecho me parece bien ser activo y productivo y proactivo y todos los ivos positivos, pero como puse en mi estado de Facebook el otro día, una frase que leí por ahi: “Plans, goals, and dreams are good, but the only way to get there is one day at a time”. Y hay más días que botellines. Ir de una punta a la otra de la ciudad para hacer algo que no pude hacer en otro momento puede ser molesto, pero hacerlo tranquilo, sin correr, es menos molesto que volverme loco y crear ansiedad innecesaria. Por no hablar de ir de una habitación a otra de mi gigantesco piso, madre mío, un lío, unos dramas…

Esta mañana fui a recoger unos resultados de unas pruebas médicas (nada grave, merece un post aparte) que aproveché a hacerme estos días que estoy más tranquilo de trabajo, y tenía una reunión en la ofi con un estudio de música que me venían a enseñar su trabajo; llegué por los pelos, pero vine tranquilo. Ahora al mediodía tengo cita con mi fisio para recoger una férula de descarga para los dientes que encargué antes del verano (la que tengo está ya desgastaíta) y de paso me mire la espalda, y he decidido ir antes a casa a por la motito para dejarla en el taller a reparar la rueda de atrás y así poder recogerla a última hora de hoy al salir de la ofi antes de ir a satsang. Entre medias pretendía, además de comer: ir al super que pilla al lado de la consulta, y/o ir a comprar un abono para el Festival de cine lésbico y gay que empieza este jueves, y/o a por protes a la tienda de rollos del gym…

Y no. Como que no. Si eso si hago lo de la moto, que me apetece tenerla funcional el finde. Pero como por el camino vea que la cosa en la práctica se alarga más que en la teoría, pues nada, chica, se desmonta y listo. Y sin ninguna frustración, que lo natural es no hacer nada. ¿Por qué nos cuesta tanto,  y tenemos tan mal concepto sobre no hacer nada?

Nada.

A ver si me lo aplico este finde, que ya tengo una agenda…

P.D.1: No sé quién lo habrá leído, pero my god, demasiado automática había salido la escritura. He corregido un poco.

P.D.2: Preciosísima, rapidísima y baratísima la rueda nueva de la motito.

 

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10 comentarios to “Mente-tris”

  1. laura Says:

    Es obsesión. Yo soy IGUAL. Es muy pesado. Sentir la frustración de no haber “cumplido” con “THE LIST”. Yo a veces me hago una lista a la mañana y la organizo x zonas, q si voy a Martínez a terapia aprovecho y…, y cuando vaya a Las Lomas estaciono acá así paso x tal lugar. Así compro las perchas que quiero que hay unas parecidas en el super pero yo quiero esas. Cansa mucho. A mí me cansa mucho. A veces cuando me siento mal, o cuando estoy bajón y NO PUEDO siento un cierto alivio, y me asusta, porque es muy caro aliviarse o sentir que puedo no cumplir x q de verdad NO PUEDO.

    Será genético? Noooooo, es un chiste!

  2. ohm Says:

    acabo de ver que en el lesgaicinemad pasan ‘ander’ de roberto castón. yo me quedé sin verla en el fire!! y me hablaron maravillas y me arrepiento total. todavía no tiene distribución en españa, así que si puede verla, ya nos contará

    http://www.ander.com.es/

  3. Telecine Says:

    La compulsión puede ser genética, si no meramente biológica sí de entorno. A mi lo que me hace gracia es lo de hacerlo en casa. Uy me acabo de acordar, ¡la vieja yendo con la cartera adentro de la casa de un lugar a otro!

    Ohm, ¡fenomenal! Tomo nota, hay una función el sábado por la tarde con la presencia del director…

  4. Telecine Says:

    Y las listas y papelitos, eso si debe ser genético…

  5. MM Says:

    Hay una variante peor; el planificador metódico ke se adelanta a todo mentalmente, pero ke luego no hace nada al respecto por pura vaguería y encima luego tiene remordimientos.
    Ese es mi caso.

  6. Telecine Says:

    Vaguería o cualquier otro motivo, MM, el error está en tomarse muy a pecho una planificación que bien podría haber sido cualquier otra…

  7. laura Says:

    el finde hablé con fernando levy, hablamos muchas cosas (tiene bebe nuevo Teo) no sé cómo salió el tema de genético no genético y esas conversaciones en las que solemos embarcarnos él y yo, le conté de éste post tuyo y se cagó de risa, él es igual, es más, me contó q él a su tetris le SACÓ FICHAS !

  8. Telecine Says:

    qué vendría a ser le sacó fichas? Ganó partidos?

  9. laura Says:

    no, creo que debe haber opciones para jugar con menos fichas

    menos fichas, menos fichas, queremos menos fichas!

  10. Telecine Says:

    ah….

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